En casi todo el mundo, se festeja el Día del trabajo en homenaje a los que la historia denominó "los mártires de Chicago", trabajadores que fueron ejecutados en esa ciudad de Estados Unidos a finales del siglo XIX. Asesinados por reclamar una jornada de ocho horas de trabajo. Casi 150 años después, el mundo los sigue recordando.
La historia cuenta que el 1 de mayo de 1886 muchos obreros comenzaron en Chicago una huelga y tres días después culminó en una multitudinaria manifestación en la cual fueron asesinados y detenidos muchos trabajadores. El 4 de mayo de ese mismo año más de 20000 personas se concentraron en la plaza de Haymarket y luego, fueron reprimidos por más de un centenar de policías. El desencadenante fue el estallido de un artefacto explosivo entre los uniformados lo que provocó un muerto y varios heridos. La policía reaccionó brutalmente contra los que allí se manifestaban matando e hiriendo a cientos de obreros.
Sin embargo en Estados Unidos no es reconocida esta fecha como el día del trabajo, el labor day como allí lo denominan se celebra el primer lunes de septiembre. El desfile es organizado por la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo. La fecha del 1 de mayo como día de reflexión y conmemoración fue consensuada en el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional(1889).Por lo cual el presidente Grover Cleveland que gobernó E.E.U.U en dos períodos( 1885 -1889/1893- 1897), difundió aún mas la fecha en septiembre por temor a que celebrarlo en mayo aumente la cantidad de adeptos al socialismo en Estados Unidos.
Entre 1880 y 1916 en Argentina muchos historiadores coinciden que existían diversas vías de ascenso social para los sectores populares y que los factores que posibilitaron esa situación fueron el pleno empleo y la educación publica. El peronismo y el artículo 14 bis de la Constitución Nacional se convirtieron en capítulos ineludibles para la historia del trabajo en el país.
Mucho tiempo ha pasado desde aquella huelga y su reconocimiento y mucho fue el camino recorrido por los trabajadores en defensa de su dignidad .En Argentina y en el mundo, se han logrado leyes que reconocen ocho horas diarias de trabajo y se sigue trabajando, valga la redundancia, en muchas de las conquistas que aún necesita el movimiento obrero, sobretodo luego de las políticas neoliberales de los 90.Queda mucho por hacer por aquellos que se reconocen trabajadores cualquiera sea su tarea: enfermeros; comerciantes ; carpinteros; plomeros; camioneros; taxistas ; administrativos; periodistas ;canillitas ; albañiles ; médicos; ingenieros; fleteros; electricistas .Y sigue la lista y todos mezclados porque no hay diferencias cuando de trabajar se trata , todo el que se reconoce trabajador es importante en su labor.
Felicidades a todos los que diariamente trabajan y siguen adelante.
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