viernes, 25 de octubre de 2013

UN FUTURO QUE NO HACE AGUA:Una de mis notas que publicó Mi club tecnológico




Recursos Naturales

UN FUTURO QUE NO HACE AGUA

No sólo las inundaciones son motivo de estudio, también lo es el posible cambio de la disponibilidad hídrica del suelo. Las décadas venideras auguran una disminución de la cantidad de agua en la zona subtropical argentina. El análisis de esta situación es un punto de partida para pensar prácticas agrícolas adecuadas.
Viernes 25 de octubre de 2013

agua 1Un grupo de científicos del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera revelaron a través de un estudio publicado en la revista Metereológica que, si no se toman las medidas necesarias, en algunas décadas disminuirá la disponibilidad de agua en el suelo, durante la primavera y el verano, principalmente en la región noreste de Argentina, Uruguay y sur de Brasil. Los resultados indican que tal fenómeno se dará entre 2081 y 2090.
El licenciado Alfredo Costa, co-autor del trabajo, sostiene: “En líneas muy generales, se esperaría una disminución de la disponibilidad hídrica del suelo para fines de este siglo con respecto a fines del siglo XX. Es un resultado esperable teniendo en cuenta las proyecciones de aumento en la temperatura”.
Los investigadores analizaron el posible cambio regional de la disponibilidad hídrica del suelo entre las décadas 1981-1990 y 2081-2090 para la zona austral de Sudamérica. Para tal fin se representó la climatología actual y dos escenarios futuros de emisión de gases de efecto invernadero para fines de este siglo.
El cálculo de la disponibilidad de agua en el suelo se realizó utilizando una técnica generada en 1955 llamada Thornwaite y Matter. Esta herramienta sirvió para evaluar la disponibilidad de agua en el suelo en la zona de la Pampa bonaerense, donde se utilizaron observaciones in situ de precipitación y temperatura. La disponibilidad de agua en suelo se calculó considerando un volumen de 250 milímetros. La falta de datos sobre la capacidad de campo en todo el territorio argentino no permitió utilizar distintas medidas. Por lo cual fue tomado un valor promedio de los diferentes suelos de la región.
Los científicos compararon los resultados derivados utilizando la temperatura y precipitación provistas por el modelo respecto de los que se hubieran obtenido utilizando datos observados. El propósito fue verificar los valores de la disponibilidad hídrica real. La validación fue realizada en 45 estaciones de Argentina, Uruguay y sur de Brasil correspondientes a la red del Servicio Meteorológico Nacional de Argentina, la Dirección de Meteorología de Uruguay y el Instituto Nacional de Meteorología de Brasil.
Costa explicó que el motivo del estudio fue realizar una estimación sobre una de las múltiples respuestas al cambio climático en Argentina para fines de siglo. Hace tiempo el tema preocupa a nivel mundial y configura un problema presente en las agendas sociales y políticas de los Estados.
Sobre el panorama argentino y sus posibles consecuencias el investigador Costa –que actualmente trabaja en temas de Variabilidad y Cambio Climático en Antártida y conexiones con procesos atmosféricos globales en el Instituto Antártico Argentino– afirma: “Conocemos la importancia de la disponibilidad de agua en suelo en todo el centro y norte del país para la economía nacional. Contar con una estimación de la dirección de los cambios hidrológicos para este siglo es un primer paso a la hora de evaluar el cambio climático en Argentina”.
Si bien los cambios encontrados por este grupo de investigadores son orientativos, muestran una tendencia que debería tenerse en cuenta, particularmente en la región de actividad agrícola-ganadera. Una disminución de la disponibilidad hídrica actual podría derivar en menores rendimientos de los cultivos. Conocer los posibles cambios a futuro podría mitigar los efectos negativos con prácticas agrícolas adecuadas.
Agua en números
En Argentina, la precipitación media anual es de 600 milímetros, que suponen un volumen anual de 1 668 km3. Cerca del 83 por ciento se pierde en evapotranspiración y evaporación directa de las masas de agua, por lo que los recursos hídricos internos renovables anuales son de 276 km3.
La ganadería consume miles de litros de agua para producir un kilo de carne.
Generar un kilo de granos demanda 1.500 litros de agua y diez veces esa cantidad es necesario para producir un kilo de carne, según la FAO.
La  titular de la asociación civil  sin fines de lucro Conciencia verde Corrientes, Analía Gómez opina: “La ganadería consume miles de litros de agua para producir un kilo de carne. Además, la industria ganadera no paga por eso. Creemos que falta educación, concientización y políticas públicas  para el cuidado de nuestros recursos. Se utilizan nuestros recursos hídricos para la siembra destinada al ganado vacuno. En lugar de sembrar  para el ser humano, se lo hace para el consumo del ganado”.
Según la  Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura (FAO), la agricultura utiliza hoy el 70 % de toda el agua utilizada a nivel mundial. Para producir alimentos que satisfagan las necesidades diarias de una persona se requieren 3.000 litros de agua. Generar un kilo de granos demanda 1.500 litros de agua y diez veces esa cantidad es necesario para producir un kilo de carne.

 http://www.miclubtecnologico.com.ar/blog/un-futuro-que-hace-agua/

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